
Como comentaba en la anterior publicación, este año no he parado de viajar. Tras la espectacular visita a Londres, en verano pude disfrutar de una de las ciudades que hace de cuna en las negociaciones de toda Europa, Bruselas. Una ciudad llena de encanto, llena de rincones que descubrir y repleta de símbolos como el Anatomium o el Manneken pis.